La anécdota.
Últimos años 80. Tiempos de la revolución del comandante, Curro Líos, Diego Corrientes, Paco Dorado son de la partida. Mil festejos en la vorágine de pueblos que solo son fechas, ganado y dos compañeros. Miguel Carrasco, novillero, dieciséis años de madurez taurina e inocencia vital. Un pueblo, una feria un triunfo de carrasco y ¡oh, sorpresa sobra dinero!. El comandante lo llama y le espeta mientras le da un fajo de billetes
- Toma, niño, te lo has ganado, Hasta que no te lo gastes todo no vuelvas, que yo me voy a tomar un guisqui.
Tres horas después Miguel vuelve derrotado, y cabizbajo, como un niño tras una travesura
¿Que pasa Niño? Inquiere el psicólogo Dorado.
- Paco, traigo casi todo el dinero, si pido una coca cola me invitan en todos los lados. Me he gastado quinientas pesetas en el tiro al blanco y además he ganado. No soy capaz de gastarme el dinero
Y le devuelve el fajo de los honorarios.
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sábado, 26 de junio de 2010
domingo, 4 de abril de 2010
Un toro “con cara” pero bonito.
Roberto Domínguez y la coba.
Roberto Domínguez, no siempre estuvo en situación de poder elegir ganadería y mataba lo que buenamente le ofrecían.
Los regalitos de aquella tarde en el coso de la Misericordia de pamplona del vallisoletano eran criados en Zahariche, de Miura. Era una temporada de reaparición tras una fase mística juergista en London
Al regresar del sorteo, en la intimidad de la habitación del hotel, su apoderado, el guasón de Manolo Lozano, le dijo cariñoso que le había tocado un toro “con cara” pero bonito.
El burel se llamaba “Ojeroso”. Aún se recuerda en la plaza porque hubo de improvisarse un habitáculo en el camión de transporte, puesto que no cabía en los de tamaño normal.
Algún sobrado midió la envergadura de la cuna, bueno una cama de matrimonio doble de ancho, 1.50 largos, medía de punta a punta la cornamenta del guapo. La foto lo canta
Lozano siempre podrá decir que guapo era, y bueno, Roberto le cortó una oreja y salió en más figura de la Misericordia.
Roberto Domínguez, no siempre estuvo en situación de poder elegir ganadería y mataba lo que buenamente le ofrecían.
Los regalitos de aquella tarde en el coso de la Misericordia de pamplona del vallisoletano eran criados en Zahariche, de Miura. Era una temporada de reaparición tras una fase mística juergista en London
Al regresar del sorteo, en la intimidad de la habitación del hotel, su apoderado, el guasón de Manolo Lozano, le dijo cariñoso que le había tocado un toro “con cara” pero bonito.
El burel se llamaba “Ojeroso”. Aún se recuerda en la plaza porque hubo de improvisarse un habitáculo en el camión de transporte, puesto que no cabía en los de tamaño normal.
Algún sobrado midió la envergadura de la cuna, bueno una cama de matrimonio doble de ancho, 1.50 largos, medía de punta a punta la cornamenta del guapo. La foto lo canta
Lozano siempre podrá decir que guapo era, y bueno, Roberto le cortó una oreja y salió en más figura de la Misericordia.
martes, 10 de marzo de 2009
Los novillos para ustedes y el toro para mí.
Los novillos para ustedes y el toro para mí. El 12 de octubre de 1996 toreaban en un festival taurino en Palencia Antoñete, El Niño de la Capea, Curro Vázquez y “El Juli”. En los corrales había varios novillos y un toro con 500 kilos de bien conformado cuerpo. Hay sorteo, y al chico de 14 años le toca el toro. El resto de participantes comentan la conveniencia de cambiarlo para que al toro lo mate un matador de toros y no un novillero. Los alternantes encuentran prudente este cambio. Pero el becerrista se niega.
Resultado del festival: Antoñete, Capea y Vázquez cortaron una oreja. El Juli le cortó las 2 orejas y el rabo al toro de 500 kilos.
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